Ayer la tarde no empezó bien, vacuna a la peque y una hora de llanto desesperado, no es para menos, ese llanto desgarrador no me sienta bien, incluso me hace sentir culpable, pero bueno, es por su bien.
Por su puesto la tarde se arregló, y de que manera. Termino de trabajar y al parque con mi media naranja y los peques, que alegría, toda la familia junta (como casi siempre). En el parque me esperaban Eolo y familia. Que bien lo pasamos. Los niños disfrutaron mucho, las mujeres también. (sigo preguntándome como pueden estar tanto tiempo sin parar de hablar). Eolo y yo como siempre ocupándonos de los niños y peleándonos con los niños que no dejan tranquilos a nuestros niños. Parece complicado de entender pero es así.
Esta mañana madrugón otra vez y una hora de carrera con eolo. Buen recorrido, buenas sensaciones y la pierna hoy no me ha molestado. Todo perfecto. Le he dado una buena paliza a eolo, je je je me encanta cuando corre detrás de mí, aunque sean pocas veces. Y me encanta como se queda el cuerpo después de meterme una horita corriendo recién levantado, ves el día con otra alegría.
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